Soy una afortunada, he tenido 19 días seguidos de
vacaciones, y a decir verdad, se me hacía necesaria la vuelta después de
tanto dormir y vaguear.
He recorrido en estas casi dos semanas más de
1700km en coche por España.
Se me antoja que no existen unas
vacaciones mejores que estas últimas: mi marido y yo, disfrutando de la vida, al volante, sin horarios,
sin prisas, sin ninguna parada prefijada más que una estancia con visita incluida a amigos en Canarias. No hay nada mejor como que te pregunte el amor de tu vida,
¿te parece bien dormir aquí hoy? Esa es la definición de lujo para mí, vivir la
vida tal y como va aconteciendo. Sin preocuparme de nada más.
Pero no todo va a ser un cuento de hadas, puesto
que para poder llevar a cabo tal sueño hay que hacer algo indudable durante el
resto del año: trabajar mucho y ahorrar. Al hilo de este hecho, hace unos días salió en prensa un artículo que no me puede
gustar más, y que relaciona el post que publiqué sobre
Sensatez
y otros placeres, y la libertad y felicidad que he sentido este verano. Trata sobre lo que llaman el
'dietashopping'. Tenía en mente hablaros de mi ropa de
las vacaciones por lo que me viene perfecto para mi post de hoy.
No sé por qué, pero siento especial predilección por la moda,
supongo que la englobo en una rama del arte, me refiero claro está a la alta
costura, pero como no puedo ser consumidora habitual, me empapo de los desfiles de las grandes marcas pero compro las meras
copias que hacen de ella las empresas que colonizan toda gran ciudad.
Para hacer la maleta estas vacaciones he seguido un proceso lento pero necesario: he abierto el armario, he colocado la ropa que me apetecía usar sobre la
cama y una vez escogidas tres o cuatro prendas he ido probando cuáles otras podrían combinar con ellas para no transportar nada más sin
necesidad. Así he llevado en la maleta sólo lo
esencial. Puesto que si es necesario siempre acabamos comprando algo sin poderlo evitar.
Debe ser que esta vez he hecho bien la tarea, porque no he comprado absolutamente nada nuevo, de lo cual me enorgullezco,
aunque reconozco que a veces las marcas hacen muy bien su trabajo y me cuesta
no caer en la tentación como cualquier mortal.
No comprar desenfrenadamente no es cuestión de
dinero, sino de sentido común. Lo contrario tiene un
nombre y se llama despilfarrar.
Se bien de lo que hablo. Al ir a hacer la maleta y gracias a mi reciente
mudanza, encontré una caja llena de pinturas, geles, cremas, champús "milagrosos" y demás
elementos de cosmética que tendrán que esperar para ser colocados. Mi familia me ayudó a empaquetarlo todo y ahora entiendo cuando antes me decían: "mira bien si lo tienes antes de comprarlo". Mi sorpresa fue el resultado de tiempos económicamente
mejores, pero paradójicamente peores para mi cartera y mi conciencia. Justo antes de decidirme a iniciar
este blog había llegado a la conclusión de que gastaba demasiado (y lo digo yo
que creo que soy bastante ahorradora y siempre espero a las rebajas) pero haberme encontrado tan de frente con
vestigios del pasado me ha hecho pasar un mal trago. Este es un ejemplo:

¿Cuántos iluminadores
y rímel puedo tener? No quiero saber qué encontraré cuando abra las demás cajas que están aún esperando. Es
resultado de la estupidez de pensar: ..."se me ha olvidado el neceser en casa, estoy de viaje y el aeropuerto me
lo ofrece mucho mas rebajado, no pasa nada por comprarme otro si de todas formas lo voy a acabar terminando"....
Error, se me han acumulado y ahora tendré que tirarlos, si sigo claro los
consejos del envasado de tirarlos a los 6 meses de haberlos empezado, porque algunos pueden tener meses ¿o quizá años?, ni siquiera yo lo sé.
Se me queda el cuerpo igual que a vosotros al ver esta foto. Pero me alegro de ser desde hace mucho tiempo de otra manera, como os digo me propuse no comprar nada nuevo hasta que lo antiguo no se hubiera roto/agotado/perdido/regalado/gastado y me está dando muy buen resultado. Es imposible que un producto/artículo/complemento pueda ser realmente maravilloso un día y al día siguiente quede descatalogado. Si es maravilloso es maravilloso y punto. Y sólo nosotras tenemos derecho de decidir si lo son o no observando el resultado que nos ofrece.
Bueno, tras mi auto-reprimenda, voy a enseñaros el vestuario que elegí para estos días de verano.
Con ello veréis que se puede vivir sin comprar ropa casi en un año. Mezclando piezas básicas se pueden crear una gran cantidad de outlooks. La cuestión es cómo combinarlos, claro que yo contaba con la ventaja de que iba a poder utilizar una lavadora a mitad del descanso.
Perdón por la calidad de las fotos pero cuando se me ocurrió hacerlas sólo tenía el móvil a mano:
Falda negra de H&M. De hace varios años.
Posibles combinaciones:
1- Blusa de Zara de este año, regalo de cumpleaños (si pincháis en el enlace os llevará a una camisa muy parecida de esta temporada, me alegra que el color se siga llevando). Bolso negro de piel (no recuerdo el sitio ni cúando lo he comprado, lleva conmigo desde siempre. En este enlace de Mango de la nueva colección FW'12 hay uno muy parecido). Cinturón negro elástico heredado de mi madre (aprox. 10 años). Gafas de sol de Guess, rebajadas Century21 NY.
2- Chaqueta negra cortita con brillitos de Tintoretto (aprox. 10 años). Camiseta blanca básica de hace años (una parecida aquí ) y bolsito rosa regalo de alguna revista de moda.
3- Camisa de seda 100% coral heredada de una de mis tías. Puede tener 10 años y está en perfecto estado. Bolso de rafia comprado en Ibiza hace 3 veranos. Chaqueta blanca de SuiteBlanco (rebajas este verano).
Short blanco. Antiguo vaquero de ZARA reconvertido en fresquitos pantalones de verano. (Hay uno en rebajas aquí muy parecido)
Podía combinarla con las mismas camisetas que antes o con estas otras:
1- Camiseta M. larga básica de
ZARA año pasado (se sigue llevando este año ;-D ). Gafas rojas de
RayBan (verano pasado, aunque al parecer este otoño el rojo es un
must). Cinturón negro de piel (varios años).
2- Camiseta de tirantes negra con abalorios en el borde, de una tienda de Valencia, no recuerdo el nombre. (aprox. 5 años). Una parecida
aquí.
3- Chaqueta con hilos dorados de
H&M (rebajas este verano). Cinturón marrón de piel (varios años)
Pantalón estampado de
Primark .Principios de este año.

1- Chaqueta vaquera de Mango de hace varios años. Lleva un bonito forro vuelto con motivos marineros.
2- Bolso azul de ZARA (rebajas año pasado ).
Mi prenda estrella del verano. Comodísimo y de calidad excelente.
Un short amarillo 100% de algodón de mi madre de cuando tenía mis años. Lo he customizado con una cuantas tachuelas, suficientes para cuando la tendencia pase de largo y poder quitarlo...Podéis encontrar uno parecido y de rebajas en
Mango.
1- Camiseta de algodón de rebajas de
Blanco.
2- Camiseta de algodón y lentejuelas, año pasado,
Pull&Bear.
Remix de básicos.
2- Pantalón negro chulísimo de una tienda en NY. Mezcla un short de algodón bajo una especie de leggings negros de encaje por encima. Muy gracioso.
3- Falda de un traje chaqueta de mi madrina, tendrá unos 10 años. Por lo visto se siguen llevando las
flores, abundan por todos lados. Camiseta básica verde cacería con apliques en los hombros de
Trucco (aprox. 4 años). Cartera de mano regalo de alguna revista de moda hace ya muchos años.
3- Shorts 100% de algodón azul klein de
Topshop, rebajas del verano pasado (hay uno parecido de temporada
aquí). Camisa blanca de manga corta 100% algodón, de Mango, hace varios veranos. (Es un básico, por lo que podéis encontrar una parecida
aquí)
Baño. Con 5 bikinis me es más que suficiente.

2- Bikini rosa flúor (Comprado este año en una tienda de barrio). Esmalte rosa flúor de
forever21.
3- Bikini azul de hace lo menos 9 años. Lo he redecorado poniéndole copas de baño y cosiéndole unas flores. Esmalte color París,
Mavala. Sombrero de paja (Varios años).
4- Bikini que os enseñé en el post
Renovando el vestuario-de verano. Esmalte de uñas de
Chanel ( del año pasado creo).
5- Otro bikini también de hace 5 años. Esmalte de uñas de
OPI.
Para bajar a la piscina o la playa simpre me gusta llevar un kaftán.
Me encanta este tipo de prendas, son cómodas y no dejan la típica señal de la ropa en la piel de la que luego te arrepientes cuando tienes que quedar en bikini. Mis preferidos son los de seda, por el tacto, aunque se arrugan muchísimo y se pueden manchar con las cremas, asi que generalmente opto por los de algodón o lino. Todos los de las fotos tienen 3 años o más.
1- Kaftán 100% seda.
Triumph
2- 4 -5 Kaftán 50% lino 50% algodón.
Mercadillos Ibiza
Maquillaje y accesorios de verano.
2- Maquillaje, cremas y varios. Es en lo que más suelo gastar. Recurro siempre a buenas marcas para que no dañen la piel, sobre todo invierto en solares y cremas con SPF alto porque los uso durante todo el año. Siempre llevo todo esto encima por si acaso, aunque al final siempre gano mi batalla interna por ir como el resto de chicas y decido no usarlos, la mejor manera de cuidar la piel en el fondo es no maquillarnos.
Por lo general también me molestan todo tipo de adornos en verano, asique esto es lo único que he dejado que me acompañara durante el descanso:
3- Pulseras varias de mercadillos pasados.
4- Relojes. Me encantan. Azul:
Swatch. Blanco:
Mango. Rosa: ¿?. Dorado:
Casio. Debajo de todos ellos foulard dorado para el maldito AA, de hace varios años.
En lo que no he escatimado es en protección y cuidados solares. Todo de farmacia o tiendas especializadas.
Zapatos. No he metido ni un tacón en la maleta este año. Me he negado. Mis pies también merecen un descanso.
1- Manoletinas de piel azul klein de
Pilar Burgos. (Pueden tener 4 años).
2- Manoletinas doradas brillantes de una tienda de barrio. (Compradas este año).
3- Chanclas de plástico transparente para no clavarte restos de conchas. (Las compré por necesidad en unas vacaciones hace varios años).
4- Alpargatas de esparto y lona azules. (No podría decir la cantidad de años que hace que las tengo ¿6 años?)
5- Sandalias rosas de
Guillermina Baeza by
Fosco. (Las compré en las pasadas rebajas, cuando aún en la calle hacía menos de 14º)
6- Sandalias negras de piel compradas en un viaje. (Tendrán 3 o 4 años).
Tras mi seleción de vestuario quiero deciros que con el artículo del periódico no puedo estar más que de acuerdo. Podría estar un año, e incluso más, sin comprar absolutamente nada de ropa, porque en realidad no lo necesitamos, distinto es que nos lo propongamos. Si resumo, de toda la maleta que os he enseñado, quitando cremas y demás, lo comprado a partir de Enero de este año este seria el resultado:
Creedme, sería igual de feliz si no hubiera comprado todo lo que os he enseñado.
Sed fuertes y no sucumbáis al canto de las sirenas. Seréis igual o más felices si cabe.
¡Feliz tarde de jueves!